En TorrejónProtesta.com, hemos recibido un correo de un jubilado que nos cuenta su experiencia en el viaje organizado por el ayuntamiento para los pensionistas. Dice así:
Yo, como otros años, he sido un jubilado que he disfrutado, y la palabra "disfrutado" es un decir, del viaje que organiza el ayuntamiento de Torrejón a los pensionistas del pueblo. Para que se hagan una idea de cómo ha sido el viaje a Salou, al hotel Jaime I, voy a empezar desde el principio.
Esta vez lo empezó a organizar el anterior equipo de gobierno, y en la entregar de papeles no era necesario presentar la declaración de la renta, porque ya firmábamos un papel en el que autorizábamos a que el ayuntamiento viese los datos de hacienda. Pero el pecado para este humilde jubilado, fue el cambio de gobierno, porque el 26 de junio día en que se tenían que poner las lista de los jubilados que viajábamos, el nuevo ayuntamiento decide volver a organizarlo todo desde el principio, hasta que tan solo ocho días antes de la nueva fecha límite, me llaman para decirme que me faltan los dichosos datos de hacienda. Y como el procedimiento de hacienda es mandarlo por correo, llegó el último día del plazo de presentación y los papeles no me habían llegado a casa, a si que me presento en asuntos sociales y la señorita que me atendió, una cargo de confianza nueva del PP, que por cierto ni siquiera es de Torrejón, me responde que: -!Usted verá!- Pero que si no tengo los papeles y si quiero viajar tengo que pagar el máximo, que son 800 y pico Euros… ¡Pero si eso es más que mi pensión!, tuve que mandar a mi nieto a que perdiera una mañana para recoger los papeles con su coche y traérmelos.
Este año la organización del ayuntamiento para los jubilados ha dejado mucho que desear; En el menú solo había pollo y arroz, y cuando pusieron lentejas no las pude comer porque el pollo me sentó mal. Por no hablar de que no nos servían todos los postres de la carta, sólo había fruta, y nos negaban un triste yogur diciéndonos que si los yogures estaban en la carta "era por error". Los desayunos también eran paupérrimos, mucho huevo frito y panceta al estilo extranjero pero luego no había magdalenas, y a mí lo que me gusta son las magdalenas para desayunar. Si ya lo decía Pepe Isbert en una película ¡JUBILADO… JOROBADO!. Pero, eso para mí, es casi lo de menos, pero el que en las salidas no nos llevaran a ver el puerto de Tarragona, y en su lugar nos llevaran a ver unas ruinas en las que no se podía hacer nada, más que andar para arriba y otra vez para abajo, pues para eso me quedo en el hotel, y encima la guía era una señorita antipática que no nos dejaba andar solos a nuestro libre albedrío, que nos trataba como a niños. Y lo que más lo siento es por la gente nueva que ha venido este año por primera vez, que les había hablado tan bien de estos viajes del ayuntamiento, algunos de estos jubilados, no habían disfrutado unas vacaciones en un hotel en su vida. Espero que en las siguientes ocasiones, estos viajes estén a la altura ,como mínimo, de los años pasados. Para terminar, decir que la visita del alcalde la hizo el último día antes de venirnos, cuando ya era tarde para cambiar nada, y ante las quejas de la gente por el hotel, nos dijo que la culpa de todo la tenía la alcaldesa que estaba antes, y yo digo; ¡Pero si de esta manera tan mala nunca habíamos venido¡. También quiero dar las gracias a mi nieto Raúl que me ha ayudado a enviar esta carta.
Seudónimo: APOSIOMERO