El PP de Torrejón de Ardoz creé que por tener mayoría absoluta puede hacer y deshacer todo lo que quiera, y lo hace sin miedo a cargarse los mismísimos cimientos de la democracia.
La última ocurrencia de este grupo armado con su mayoría, es no llevar ninguna moción al pleno de febrero, como si una ciudad de 110.000 habitantes no tuviera COSAS IMPORTANTES que tratar.
Lo cierto es que, seguro que sí hay asuntos importantes, pero el PP de Torrejón, con Pedro Rollán a la cabeza y José Luis Navarro a la cola, los prefieren tratar sin medios de comunicación, sin luz ni taquígrafo y sin el conocimiento del resto de los ciudadanos, quizás lo hagan en un lugar con comodidades, donde su arbitrio no tenga molestas interrupciones, horarios o reglamento.
En cualquier caso, esas decisiones importantes ya no van a incurrir en la responsabilidad judiciales que tiene el voto de un concejal o del alcalde, puesto que una votación en pleno se puede recurrir si va en contra de la ley.
Lo que se vivió este miércoles en el pleno fue bochornoso, pues Pedro Rollán, cual un presidente del congreso instaló dos luces, una verde y otra roja, para controlar los tiempos de la oposición, les recuerdo que el PP no llevó mociones al pleno.
Estos tiempos de intervención, el PP los ha regulado en un reglamento que se aprobó sin el consenso del resto de los grupos, que no permite la exposición de la moción, y los asistentes al pleno no podemos escuchar la explicación de la misma, y sólo tiene dos tiempos de defensa y replica, de tres y un minuto respectivamente, y al alcalde ya le da igual que lo que diga la oposición pueda ser beneficioso para los torrejoneros o no, el corta la palabra de manera implacable a la representación de casi la mitad de los ciudadanos (13 de 27) .
R. González
